jueves, 30 de octubre de 2014

Provocación de Israel



Un cierre insólito en 47 años

Desde 1967 no se había cerrado nunca el lugar, el tercero más sagrado del islam

CARMEN RENGEL. 30/10/2014 20:23

El cierre total de la Explanada de las Mezquitas que ha decretado Israel este jueves tras el intento de asesinato del rabino radical Yehuda Glick es un hecho insólito en 47 años. Nunca desde 1967 se había vaciado el que es el tercer lugar más venerado en el Islam. Se prevé que reabra mañana para el rezo del viernes, según el diario israelí Haaretz, que cita a la Policía de Jerusalén. Sin embargo, los hombres de menos de 50 tendrán restringida la entrada a la zona.

El control de la Explanada estuvo en manos de un waqf (una especie de gestor islámico) controlado por Jordania. Así se mantuvo hasta que, durante la Guerra de los Seis Días, las tropas israelíes ocuparon la zona. La bandera israelí llegó a ondear en la Cúpula de la Roca pero el ministro de Defensa, el histórico Moshe Dayan, entendió que había que mantener el delicado statu quo que regía desde la época otomana, por lo que ordenó retirar el símbolo. Por eso el Gobierno israelí no tomó el control, sino que lo transfirió al waqf que hoy lo comanda, con Jordania como contraparte con estatus preferencial en la Explanada, con la que hay que pactar cualquier mínimo cambio que se quiera llevar a cabo.

Dayan, tras varias reuniones insólitas con los líderes musulmanes en Al Aqsa, acordó que sus soldados desocuparían el recinto y se desplegarían en los alrededores. Ellos controlan hoy los accesos y tienen potestad para hacer supervisiones en el interior. En la actualidad entran para patrullar, hacer redadas y escoltar a los grupos de judíos que acuden cada vez con más frecuencia.

La llegada de los israelíes al espacio que domina la ciudad vieja de Jerusalén impidió que durante días accediese ni un solo fiel en aquel verano del 67. El cerrojazo fue total. Y eso mismo es lo que se ha ordenado ahora. Como indicó esta mañana la policía, sólo hubo un cierre semejante en 2000, cuando el 28 de septiembre el entonces jefe de la oposición, Ariel Sharon, acudió a la Explanada en un gesto que se entendió como una provocación y que prendió la mecha en la ciudad y en Cisjordania y Gaza, dando lugar a la segunda Intifada o "Intifada de Al Aqsa".

Entonces, recuerdan hoy los vecinos de la ciudad vieja, el cierre fue casi total pero no completo, porque se dejó entrar a rezar a algunos ancianos. Ahora no hay excepción: no acceden fieles musulmanes, sean de la edad o el sexo que sean, ni tampoco visitantes, cristianos, judíos o de cualquier otro credo. Los residentes en el barrio musulmán de la ciudadela confían en que esta prohibición se levante rápido, mañana viernes a ser posible, ya que se trata del principal día de rezo semanal en el Islam.




Infarto del miocardio, causa.

¿Cómo se produce, y porque, el infarto del corazón?




Al inspirar, las costillas se desplazan hacia delante y arriba, a la vez que el diafragma desciende. Este trabajo provoca un descenso de la presión dentro del tórax.

El descenso de la presión dentro del tórax, produce el descenso de la presión en el corazón derecho, o "foso" de la presión de la sangre del hemi-circuito venoso, comprendido entre el "punto crítico estable" del Hiperciclo vascular de la sangre, con el que se inicia el "hemiciclo latente".

Una deformación de la Columna Vertebral, reduce la movilidad de las costillas. Este hecho hace que no descienda la presión en el tórax y, con ello, un aumento de la presión en el corazón derecho.

Desde el corazón derecho a cabeza, el circuito venoso no tiene válvulas, por lo que el aumento de la presión en el corazón derecho, es un aumento de la presión de las venas desde el corazón a la cabeza.

El aumento de la presión en el tórax, es un aumento en la presión del corazón derecho y, un aumento en este, lo es de la presión de la vena coronaria. Este hecho aumenta el calibre de la vena coronaria, estructura con muy baja elasticidad, o inelástica. 

Cuando la tensión de la vena coronaria produce una dilatación 2/3 superior a su valor en reposo, la circulación de la sangre en su interior tiende a ser nula, dando lugar a la "anemia asfíctica" y se manifiesta por dos hechos "dolor" y reducción del trabajo cardíaco.

El estímulo nervioso que se manifiesta por dolor e iniciado por la sobre-distensión de la vena coronaria, produce, a su vez, la sobre-distensión de la arteria coronaria, o hipertensión de la arteria coronaria. Está sobre-distensión arterial se traduce por una caída de la presión sanguínea en la arteria coronaria. Es este descenso de la presión de la arteria coronaria la que produce la inversión del sentido de la circulación de la sangre lo que, a su vez, da lugar a la "anemia anémica" del miocardio y, esta, la necrosis, o infarto del mismo.

Este proceso descrito es el que se produce en condiciones tan habituales como él roncar, la distensión abdominal, toda patología de la columna vertebral, como es el caso de la postura sedenta sobre plano descendido rodillas/caderas y aquella bípeda sobre plano descendido dedos/talón.

El factor de pérdida de elasticidad de la arteria coronaria y aquel de aumento de la viscosidad de la sangre, son dos factores que se asocian a los anteriores. No son estos la causa primera del infarto de miocardio, sino coadyuvantes de los mecánicos discretos.

La causa primera de la reducción en la viscosidad de la sangre, es el agua. Las hiper-lipidemias producidas por los ayunos "reales" (la ausencia de ingesta de alimentos "necesarios" en periodos superiores a nueve horas, producen ayuno, o auto-digestión, con consumo de la grasa como recurso energético) son otras causas secundarias respecto a la del agua.